Vicisitud y sordidez

Nuevas vicisitudes

"La Guerra de las Galaxias" ¿Podría haber salido aún peor? (Spoiler warning: ¡Que sí!)

Jrandes fallos y oportunidades perdidas de la saga de "Star Wars" - A veces incluso inferiores a los elegidos ("Bullets Dodged"), a veces ligeramente menos malos ("Sitting Ducks Missed")



Ya lo sé: normalmente mis artículos sobre los castings alternativos tratan de pelis buenas y famosas, como las de James Bond o “El Señor de los Anillos,” y sin duda os preguntaréis por qué escribo sobre un flim infantil malo y hoy en día olvidado. Pues, es porque la influencia de “Star Wars” ha sido nefasta y es la causa principal de la plaga de películas vacías y aburridas de superhéroes y “space operas” que llevamos décadas padeciendo, como las de Mar-vil o D.C. (Defective Comics).

Los pocos que habéis visto “La Garbage de las Galaxias” ya sabéis que es malísima, pero - ¡de verdad! - podría haber sido aún peor, incluso mucho peor - ¡de verdad! Ya lo sé, es difícil imaginar una hipotética versión aún más vergonzosa, pero el anti-talento de su creador (AKA, plagiador de Jack Kirby), George Lucas, no conoce límites, cómo vamos a ver.


Luke Skywalker

Como el nombre del personaje ya indica, el prota de “Star Wars” es una especie de avatar de Luc-ass: siendo la figura más aburrida, sosa y asexual de la primera peli de la serie, saga, franquicia (palabra vomitiva pero acertada). Está interpretado por el pobre Mark Hamill, quizás un poco más conocido por otros bodrios de science-fantasy, como “Magos” del demente Ralph Hashish, o “Shitstream” de Steven Lisberger.

Mark Jamónenfermo da la talla, hay que reconocerlo, como el héroe totalmente olvidable.

Sin embargo, había dos otras posibilidades serias. Uno era el guaperas rubio, William Katt:

I'm too sexy for my shirt, too sexy for my shirt...

Katt era peor actor que Hamill y nada que ver físicamente con George Lucash. El otro rival de Hammill era Charles Martin Smith, mejor actor que los otros candidatos, pero quizás DEMASIADO convincente como doppelganger de George Lickass:

Luke Skywanker

¿Veredicto? Bullets Dodged.

Princesa Leia

Muy querida por casí todo el mundo por su inteligencia, humor y valentía, la añorada Carrie Fisher fue escogida por el inutil George Lucas (AKA, Lucas Shywanker), sin embargo, porque el cineplasta NO quería contar con una munhé de belleza imponente en el papel ¿WTF? Tal perversión justificó, también, el ridículo peinado y vestuario horrendo que le impuso y la rareza bondage-casta de esconder sus pechos con cinta aislante. ¿WTF?

Entre MUCHAS otras candidatas, Lucas rechazó a la actriz más bella de Inglaterra, Jane Seymour:

"Battlestar Galactica" > "Star Wars"

La belleza extraordinaria de Jane explicó por qué un joven servidor sí fue a ver "Simbad y el Ojete del Tigre" en el cine el el 77, pero no vio "Star Worse" hasta su reposición en cines en los 90.

El Complejo de Licea de Lucarse también nos denegó la oportunidad de ver a la guapisima Kim Basinger como Leia Orgasma:

¡Y le gustaban los Escoceses de cierta edad!

¿Veredicto? Sitting Ducks Missed.


Han Solo

Parece mentira, pero todos los posibles Han Solos fueron peores opciones que Harrison Ford, uno de los actores más aburridos del cine de los últimos 40 años. Al menos, Harrison Bored es un ser humano bastante aceptable, porque sus rivales, en mucho casos, eran seres poco admirables:

1) Un lunático - Christopher Wanken

2) Un facha - Kunt Russell - tan aburrido como actor que Ford, pero con una forma de andar mucho más rara por su paso cortito, y necesitaba mucho más rímel:

Wank like an Egyptian

2) Un gángster peludo - James Caan:

Miento: era candidato para interpretar a Chewbacca

3) Un facha acosador misogino homofobo - James Woods (Harassin' Ford)

4) Un facha acosador racista - Sylvester Stallone.

(Como no había negros en el reparto, Stallone se dedicó a hacer su serie "Rocky" - como un bajito cretino blanco dando palizas a un stand-in obvio del muy jrande Muhammad Ali.)

Le ofrecieron el papel de Han Solo a Al Pacino, pero el enano antaño genial ya habia entrado en la (muy larga) fase terminal de su carrera y lo rechazó para sobreactuar en engendros homófobos y misóginos, como "A La Caza" y "Melodía de Seducción". A día de hoy, nadie con dos dedos de frente le quiere en sus pelis y sobrevive dando clases a aspirantes de actor:


¿Veredicto? Muchas Bullets Dodged.

Darth Vader


Darth Vader

James Earl Jones ofreció una de la dos únicas buenas actuaciones del filme como la voz de Darth Váter.


En un principio, George Look-ass pensaba en reclutar al jran (AKA, "obeso") Orson Welles para el trabajo, pero menos mal que no lo hizo, porque el muy sordido Orcson podia haber sufragado los gastos de unas cuantas tomaduras de pelo intelectualoides y aburridas, tipo "F for Fuck's Sake," que el mundo no necesitaba en absoluto, gracias a la pasta (quizás literal) que habría cobrado.

Darth Fatter


¿Veredicto? Bullet Dodged.

¡Continuará!

(Aquí va la firma con el "Siga a Charlie Marlow en Twat-ter", pero Marlow está por encima de una red tan degradada que hasta la usa Donald Trump)

Creo que todos sabréis de lo que va ente bloj: de escribir introducciones que aparentemente no tienen nada que ver con el cuerpo del artículo pero que, bien analizadas, revelan una gran verdad profunda: que no tienen nada que ver con el resto del artículo y que lo que le pasa a los autores es que nunca saben cómo rellenar el primer párrafo de la temida página en blanco.

Alternativamente, ente bloj va de amor hacia lo que llevamos años definiendo como "Los Valors". Esto es, el maravillarse por la sordidez alegre que nos rodea. Celebrar el amor a lo que da vicisitud a algunos, pero maravilla a otras mejores personas. Esto es, al chándal de táctel.
Chaval, que acabo de salir del trullo y a ver si te sobran 100 pesetas para el autobús a Jimena de la Frontera.
Sin embargo, a veces hacemos cosas que no tienen que ver necesariamente con el amor a la sordidez. Labores realacionadas con nuestros trabajos (si supiérais la respetable profesión de Marlow o leyérais el libro de poemas de Cava Baja...), conferencias, declaraciones de la renta, listas de la compra... Cierto es que nuestra verdadera personalidad chunga se asoma en muchas de esas empresas (sobre todo en la última). Pero el caso es que, por mucho que anteayer le regalara a una jrandérrima sórdida persona esta cosa encontrada en La Metralleta por 3 euritos...
Merece un post. Lo juro.
... a veces nos embarcamos en proyectos más... diríase normales. Lo cual no quita para que en uno de los dos vídeos que comparto a continuación me ponga a cantar 'Once Upon a December' porque lo mío de que mis compañeros de trabajo piensen que soy gay ya me divierte tanto que quiero alimentarlo desatadamente.

Por lo tanto, me he embarcado con Ángel Codón en un proyecto para YouTube. He esperado a ser lo suficientemente viejo para hacer vídeos serios en esa plataforma porque que le den por culo a los convencionalismos. Tras el éxito del podcast Tiempo de Culto, muchos oyentes nos pidieron que hiciéramos un Red Letter Media de saldo comentando cine con vídeo. Así que nos plantamos en mi casa, pillamos el único rincón del salón vacío, encuadramos MAL el plano y grabamos sin micro de corbata (era fiesta y las tiendas de barquillo estaban cerradas) cuatro secciones piloto con diversas temáticas sobre... bueno: Cine. O eso dice la promo:


Como es normal, empezamos con una reseña de una película. Pero como Codón no había visto 'Thor Reguetón', nos lanzamos a una película que probablemente esté presente en las listas de preferidas de fin de año del bloj: 'Fe de Etarras'



Luego grabamos una sección sobre conceptos cinematográficos, pero el segundo vídeo en salir ha sido el tercero de esa mañana. Un concepto que no sé de dónde sacamos, pero que hace gracia por lo suicida: defender películas que generen controversia o que haya gente que odie. Siempre me ha gustado ejercitar el sofismo. CANTANDO.


Para dentro de poco, a discreción de Codón, tendremos los otros dos segmentos perrito piloto: uno sobre la peli favorita de cierto tema o director y el ya mentado sobre técnica cinematográfica. Espero que os guste, propongáis nuevos temas para esas secciones o nuevos formatos y os subscribáis al canal de TdC que lleva desde hace un tiempo Ángel, un tipo que, no lo olvidemos, creó la secuencia de animación de 'CineBasura'. Eso dice mucho de él y TODO BUENO.
Siga al autor de ESTO en Twitter:




Chiquito, además de un DIOS, también fue un civil.
Hace unas semanas, un onvre chileno me acercó su móvil para que, en un documento, le escribiese las películas esPPPPPañolas que no debía perderse bajo ningún concepto. Cuando ya llevaba escritas una cantidad bien respetable, me detuve, hice scroll hasta el principio de la lista y escribí “Vete a youtube y escribe ‘Chiquito de la Calzada’, todo lo que necesitas para entender EsPPPPPaña y celebrar todo lo bueno que hayamos podido crear está ahí”.

Hoy toca, como ya hizo Cava Baja con el “jánder”, recordar ese momento de Chiquito que te marcó indeleblemente. Luego ya habrá tiempo de firmar peticiones para que la RAE, ya que ha incluido tontadas como “follamigo” en el diccionario, se anime de una puta vez con “Fistro/Finstro”. O que la ciudad de Málaga arrase su callejero – empezando por gilipolleces como Molina Lario – y renombre todas sus vías para que la gente pueda decir “Vivo en la avenida del Fistro Diodenarl esquina con Pecador de la Pradera”.

En mi caso, como trabajador del audiovisual, mi momento Chiquitístico llegó el día que monté un anuncio para los dos mejores creativos publicitarios argentinos que hayan pisado jamás nuestro país – los Jrandérrimos Fabio y Marcelo en su estancia en Publicis – famosos por obras como ‘Neverending’ para Renault (sí, la de “Richard Clayderman en su piano sin control”) o por haber sido capaces de ponerme ¡a mí! De locutor en un anuncio del Renault Eco2 haciendo una emocionada oda al bigotón de Freddie Mercury.

En esta ocasión, el anuncio era para Movistar y contaba la historia de una muchacha con el don sobrenatural de encontrarle parecido a todo el mundo. Para rodarlo llamaron a dos geniales finstros argentinos como Nicolas Kasakof y Sebastian Schor. Tanto argentinismo implicaba una cosa: ¿Cómo dar con personajes que tocasen la fibra del target esPPPPañol? Muy sencillo: preguntando. Fabio y Marcelo nos llamaron a mi bienamado Nacholo (hoy en día es un realizador que firma como "Günther": valors) y a un servidor de usarcedes. Sin vacilar, respondimos: “Podéis poner lo que os salga de los santos huevos, con una sola condición: pase lo que pase, por el amor de Peich, DEBÉIS cerrar el anuncio con Chiquito de la Calzada”.

Y aceptaron.

Y allí que nos fuimos a Barcelona, a trabajar con la productora que se hacía cargo del rodaje. Nacholo como coordinador de pospo y un servidor como montador. En el rodaje no participaba Chiquito – ya nos hubiese gustado – dado que todos los parecidos se hacían con fotos. Pero había que gestionar los derechos de imagen de cada uno de los presentes. Y entonces llegó el momento místico.

Mientras estaba en el edificio de la productora, veo un remolino de gente abalanzándose sobre el fax. Los gritos se oían por doquier: “¡Acaba de llegar el DNI de Chiquito! ¡ACABA DE LLEGAR EL DNI DE CHIQUITOOOOOOORRRRRRRLLLLLL!”. Aquello podía ser el mar de modernos con el que todos asociáis a la publicidad (en aquella época todavía no existía la etiqueta “hípster”) pero os juro que, entre todos los que se arremolinaban en torno al fax no había el menor asomo de ironía. Solo humildad y maravilla ante aquel papel con el nombre y la foto de Don Gregorio.
Gregoriorl, el onve antes del mito

Y entonces entendí ese sentimiento que se ve en las películas yanquis cuando los protagonistas se extasían ante el documento original de la Declaración de Independencia. La fecha de nacimiento que salía en el DNI de Chiquito tendría que ser la fiesta nacional que reemplazase al 12 de octubre: porque, como la Declaración de Independencia, el DNI de Don Gregorio es EL hecho fundacional de todo lo mejor que podamos tener en EsPPPPPPaña, ¡Por mis muelas!. El modelo de país ideal que nos debería unir a todos para su consecución, por la gloria de mi madrerl. Y qué cojones de unir solo EsPPPPPaña: debería ser la utopía que nos guiase a toda la humanidad en ese viaje a Alfa Centauri que acaba de predecir Hawking ¿Te das cuen?.

Solo dos voces discordantes desentonaron en aquel momento: dos señoras de producción mostraron desdén hacia el DNI en medio del éxtasis general. Y entonces recuerdo que pensé “Puedo tolerar a los asesinos en serie, a los pederastas, a los terroristas islámicos… ¡Pero esa actitud SÍ que es verdaderamente reprobable! ¡Cobardes!”.

El proceso del anuncio siguió su curso, con el bello colofón de que, en una producción para Movistar (uséase, que había un buen presupuesto) la última frase que se escuchó durante la postpo fue de Nacholo, por teléfono “Juanito, vete a la repisa de la oficina: entre el botijo y las fotos firmadas de Raphael y el Fary, hay un CD de Chiquito: mételo en el MPEG Streamclip, extraes un .aiff con un ‘¿cómorl?’ y me lo mandas por mail”. Sublime.

La vida siguió después de aquello. Como comentó Paco, bauticé como “Jánder” un efectismo de montaje y extendí el término por cine, televisión y publicidad (Aún recuerdo el “Este anuncio de Toyota quieren montarlo muy masculino, así que métele unos cuantos Jánder” por parte de la agencia). También, hablando con ese insigne finstro que es Don José Luis García Sánchez, cuando nos relató la peli que rodó con Chiquito. Y el cariño que le cogió al ver su dura vida como palmero. Porque es todo menos divertido pasarse una noche en vela sentado en la puerta de la habitación principal del cortijo de un señorito. Esperando a que dicho cretino, completamente enfarlopado y rodeado de un número indeterminado de putas, salga con la chorra fuera a pedirle a los palmeros que se pongan a cantar para animarle el fiestón. Y, con esa vida, Chiquito nunca perdió el humor y nos regaló unas décadas jloriosas que NINGUNO de nosotros nos merecíamos.

Como tampoco merecíamos contemplar siquiera la luz de su rostro en un DNI impreso por un cutre fax en blanco y negro. Pero lo hicimos, y no queda otra que un eterno agradecimiento, y hacer todo lo posible para que ese DNI sea el auténtico documento fundacional de EsPPPPPPPaña.


Qué cojones de EsPPPPPPaña: de la Federación de Planetas. Gracias por tantísimo, maestro.

Siga al autor de ESTO en Twitter:



Sé que ahora mismo no parece el momento de reír. Pero a veces las lágrimas arden. Arden como el fuego que ha consumido buena parte de Galicia y Asturias, aunque parezca que ya esté olvidado para muchos medios; como la rabia interior y la pena que genera todo este agónico y extraño proceso de la independencia catalana, como las protestas de las trabajadoras de Inditex (Que, finalmente, lograron lo que querían ¡Enhorabuena!). 

Parece que la risa no mitiga el fuego de las lágrimas y, a pesar de todo, los recuerdos nos asaltan convirtiendo su ataque en el mejor mecanismo de defensa. Caigamos, pues, presas del asedio, y centrémonos en otra cosita que, visto lo anterior, parece doler mucho menos, pero que es importante para los que conformamos el entramado de ente vlog de perdición.

Ya sabéis que hace unos días ingresaron a Chiquito de la Calzada y que, en el momento de escribir estas líneas, está ingresado en la UCI. Como todos sabemos que Chiquito es un icono no solo de este sórdido y particular universo, sino del Universo con mayúsculas, yo no dejo de pensar en esos ínclitos versos de Vainica Doble que dicen: “Un día vas a pegarte un susto/ Vas a darnos un disgusto”. 

No nos engañemos, Chiquito está mayor y, por desgracia, no es invulnerable. Por ese motivo, quiero escribir una breve anécdota, a modo de homenaje, para que veáis que, a pesar de ser un pequeñarra, la sombra de Chiquito es alargada y alcanza a todos los estratos de la sociedad.

Una de las mejores cosas que ha hecho Chiquito y que llega a nuestra era de la posverdad y demás mierdas, es el hecho de inventarse un lenguaje propio. No en vano, Chiquito es uno de los referentes del idioma mundial (cada vez más lejos, ay…). Mi padre, otro gran ejemplo de cualquier sórdido de bien, decidió hace tiempo poner su granito de arena en eso del idioma mundial, y lleva ya unos cuantos palabros creados que se han insertado a la perfección en su día a día. 

En pleno afán por llamar a la gente cosas como “satélite”, “herbolaria” (por “vegetariana”) o, el más celebrado, “calamar”;  mi padre, llevado por una sórdida fuerza invisible, creó un concepto maravilloso que la familia sigue utilizando en plena segunda década del siglo XXI: “jánder”. Y sí, lejos de que alguien le increpe o cualquier cosa peor, los palabros paternos basados en la experiencia chiquitil se expanden como un río invisible que convierte nuestro mundo cotidiano en una vicisitud constante.


Y bien, amigos, ¿qué es un jánder? Lo cierto es que mi padre utiliza el vocablo con cierta liberalidad, pero creo que he podido descifrar algunos de sus usos más comunes.

Para empezar, “jánder” es una palabra que puede utilizar cualquier persona que sepa vivir en democracia: no tiene flexión femenina, aunque sí plural. En contra de lo que diría la RAE, el plural de “jánder” no necesita “–es”, para mantener lo  más posible la pureza del concepto. De esta forma, cualquiera puede ser un o una jánder, y existen muchos jánders en el mundo.

Ya en el terreno semántico, ser un jánder es un concepto totalmente sórdido. Un/a jánder es un persono humano (aunque no descarto que se pueda aplicar a animales, vegetales o, incluso, a Mariano Rajoy) que resulta ridículo, estúpido, fuera de lugar… pero justo eso es lo que hace gracia. Resumiendo, un jánder es ese cuñao que te dice que Queen es la mejor banda de la historia, pero se escandaliza y tapa los oídos negando la existencia del disco Jazz o la banda sonora de Flash, como si fueran una ofensa (TRUE FACT). Una jánder es esa señora peripuesta que se te cuela en la cola del supermercado, pero se saca un cepillo y laca en mitad de la calle una tarde de viento (100% TRUE FACT). En resumen, un jánder es una persona de comportamiento deplorable que, justo por eso, resulta sorprendente y hasta graciosa. En cierto modo, el jánder resulta un tanto esperpéntico.

Una segunda acepción de “jánder” (ya que nos la inventamos, podemos hacerla polisémica), se refiere a una persona timorata, de poco fuste, atribulada y que parece vivir en su mundo particular…

Algo como esto.

La tercera acepción nos resultará mucho más familiar, pues “jánder” se parece bastante a lo que nosotros conocemos como “sórdido”. Quicir, ¿Sería Wing una de las mayores jánder del mundo mundial? ¡Claro que sí! ¿Sería Manolo de Xaniño un jánder cósmico? ¡Por supuesto! Este tercer significado sería el más amable. Cuando nos encontramos con un personaje que da la vuelta al primer concepto y consigue captar nuestro hamor de forma incondicional.

Centrándonos en la pragmática pura, queda claro que la palabra “jánder” utilizada  en solitario posee cierta connotación de cachondeo. Sin embargo, podemos usarla en un sentido absolutamente peyorativo cuando le ponemos delante el vocablo “tío” o “tía”. Así, un “tío jánder” es Inda soltando barbaridades en la Sexta justo antes de comer para que no se te corte la digestión. Una “tía jánder” sería María Dolores de Cospedal explicando la diferencia entre directo y diferido como si estuviéramos en un Barrio Sésamo del Mundo del Revés. 

Algo como esto.

Si, además, acompañamos la expresión con otras palabras del tipo: “¡Vaya un tío jánder!” o “¡La tía jánder esta!”, habremos obtenido el efecto despectivo deseado, pasando del esperpento al cabreo y la mala leche súbita.

Por último, y como todo esto debe tratar de hamor, ¿podemos llamar jánder a nuestro mejor amigo? ¡Claro que sí! Solo tenemos que decir, a modo de saludo: “¡Ey, jánder!” o “¿Qué pasa, jánder!” y tendremos una de las expresiones de cariño más sinceras de la historia.

Gracias por leer este pequeño post. Quién sabe, quizá, justo por ser pequeño, la sombra del “jánder” sea casi tan alargada como la de su creador. 


¡Gracias por todo, Chiquito!

Y gracias, padre.

¡Hasta la próxima!

Siga al autor de ESTO en Twitter:




Nota de Paco Fox: Por primera vez en la historia de ente bloj, añado una nota de editor a un post de uno de los miembros fijos del grupo. Sólo para decir ésto: Vicisitud lleva años usando la palabra 'jander' para definir un tipo de recurso audiovisual. Tal decisión de montaje consiste en tratar la para otros sacrosanta imagen como Nacho Vidal le hace a un ojete. Duplicarla o triplicarla como si fuera una foto de más de una exposición, hacer un barrido, meter un subidón de luminancia acompañado de un sonido potente... Esto es, hacerla más sórdida y jovial. 

Un buen ejemplo de festival de jánders fue sobre todo el principio del genial trabajo de Vicisitud en su mítico 'Carlosaurio'. 

Tanto ha calado el jánder audiovisual en nuestras vidas que se usaba constantemente para animarme cuando más deprimido estaba durante los primeros montajes de "CineBasura" (dios... creí que iba a morir de vicisitud... faltaban planos por todas partes y nada tenía gracia; al contrario que en producto definitivo, en el que CASI nada tiene gracia). Tras ver secuencias enteras y, ante mi desesperado silencio, Snowymary me miraba y decía: No te preocupes. No hay NADA que no pueda solucionar un buen jánder.

Hasta en esos momentos de vacíos creativos, un chiquitismo tenía la solución. Chiquito, así en general como concepto cósmico, siempre es la solución. Para todos los males del mundo. Todos.

Aquí Paco Fox: Sí. Es cierto: un nuevo artículo de Vicisitud. Porque sólo él podía tocar inapropiadamente un tema tan polémico. Ahí va:

Que el procés ha tenido momentos de comedia maravillosa es algo que, a estas alturas, no debería tener discusión. Y dentro de esa parte “maravillosa” hay que contar el hecho de que la independencia catalana es algo que, desde ya,  puede y debe dar placer a todos los campos de la experiencia humana. Los musicólogos pasarán décadas estudiando como ‘L’estaca’ se convirtió en la banda sonora de la represión y cómo Manolo Escobar pasó a ser canción protesta. Los expertos en derecho – a día de hoy, la mitad de la población esppppañola que no es crítica de cine o seleccionadora nacional, cuando no es las tres cosas a la vez – podrán estudiar la papiroflexia verbal de las sentencias de la Audiencia Nacional hasta el fin de los días. Los técnicos de IT tendrán algo que decir sobre la impresora Samsung de Rufián. Iker Jiménez – que ya ha salido en tertulias sobre el tema – podrá analizar todos los demás aspectos de Rufián que no incluyan su impresora, porque el “Error preparar nueva unidad de imagen Samsung” es un misterio que, a diferencia de las caras de Bélmez, no podrá desvelarse jamás.
Aquí tenemos a un señor que piensa que la gente aún usa impresoras.

En este contexto, nos apetece participar en el tema sin caer en el cuñadismo de sentirnos expertos politólogos o juristas. O, prácticamente, de creernos cualquier cosa. Así que, siguiendo el consejo de Paco, me he aplicado un “Si he sido montador de series y votante de Unidos Pokémons ¿Podría hablar de eso?”. Después de reflexionar unas cuantas horas, Barbijaputa me ha negado el derecho a la palabra, porque solo opresión heteropatriarcal puede salir por mi boca. Pero he pasado de ella.

Y, después de los habituales dos párrafos de ente su vlog para introducir cualquier chorrada, vamos al tema del título (que vuelvo a leer porque ya no recuerdo cuál era).

Desde que Pokémons arrancó su andadura, Pablo Iglesias decidió que hacer símiles de series de televisión era una buena forma de hacer llegar su mensaje a la gente. Y es algo que, oye, me parece bien: quien no sepa explicar las cosas con claridad y de forma amena es que bien no sabe lo que tiene que explicar, bien tiene un carencias léxico-ortográficas del quince, o las dos cosas (caso este último en el que se obtiene de forma inmediata el carnet de Ciudadanos; o peor aún, se le hace miembro permanente del staff de Vicisitud y Sordidez).

El problema es que Pablo Iglesias eligió como que con el culo sus dos series de bandera: ‘The Wire’ y ‘Juego de tronos’.
CineBasura: La peli hizo mejor lo del sofá
Si ‘The Wire’ nos presentaba una sociedad ficticia en la que los trapicheros reflexionaban alambicadamente sobre la vida con una profundidad que solo te dan tres carreras universitarias y el haberte memorizado todos los premios Booker con una pastillita de ‘The Matrix’, la cosa tampoco mejoraba con ‘Juego de trónidos’. Bueno, sí mejoraba porque había dragones y tetas (el plano corto de una minga y su escroto tardó varias temporadas en aparecer, pero fue bienvenido). Sin olvidar tampoco al chaval que descubrió el sujetapuertas de Ikea marca Hödør. Pero, en todo lo demás, había que tolerar una serie que pretendía ser la Biblia de los entresijos del poder pero que, sin embargo, no se molestaba en explicar cómo cojones hace una sociedad agraria para comer en un sitio con inviernos del recopón de más de 20 años. Por mucho menos se ha despoblado la provincia de Soria (recordad: si alguien os dice que es de allí, es que es un agente del CESID, Soria – y también Teruel – son solo una tapadera).

Al final, el haber apostado por estas dos series no dejaba de suponer uno de los peores vicios de la izquierda de siempre: el postureo. Porque dejadme que os explique los simplicísimos mecanismos narrativos de esas dos series. En el caso de ‘The Wire’ tenemos un argumentario que David Simon escribió a la prensa – y que repitieron como papagayos – sobre cuántos capítulos había que esperar para no abrirse las venas porque aquello era “La versión televisiva moderna de ‘Moby Dick’”. ¿Y por qué lo repitieron? Porque la incapacidad expositiva de la serie – salvo cuando quiere darte los mensajes IMPORTANTES, que ahí sí que se pone solemne y tosca como ella sola – es la forma en la que te venden el “enhorabuena chaval, ahora que has logrado entrar en este club exclusivo ya conoces LA VERDAD”. No sé a usarcedes, pero esa estrategia narrativa… ¿Podría ser definida como “la casta”? No la veo tan lejos de la explicación de Letizia Ortiz sobre por qué había dejado de ser republicana “Si te lo explicase Felipe, lo entenderías”. Pues eso, la verdad revelada de David Simon, a quien debes apreciar si quieres ser apreciado.

Y con ‘Juego de trónidos’, lo mismo: estamos ante “la fantasía realista y de gran complejidad política”. Y a olvidarnos que si toleramos el sopor es para ver cómo escupen y llenan de mierda a Lena Headey mientras experimentamos una culpable excitación.
"Pues podría ser peor: podría llover"
Pues no, Pablo: has errado el tiro big time. Las series de televisión son maravillosas para comunicarse con la gente, pero deberías ver otras – sí, las que ve ese vulgo con una sanidad pública de mierda y con derechos recortados -  y aprender de sus sabidurías. Y por ese motivo, y porque no me hace feliz la lamentable deriva actual de Unidos Pokémons, me gustaría compartir mi experiencia de montador de series contigo. Si te parece, camarada.

Decía nuestro querido lector Carlos Hidalgo que la política no se parece a ‘The West Wing’ sino a Mortadelo y Filemón. Le doy la razón y lo llevo al campo de las series al decir que LA VERDAD™ no está en ‘The Wire’ sino en ‘UPA Dance’ (o, en su defecto, en ‘Física o química’). El ser humano está únicamente compuesto por culebrón. Y en culebrón vivimos y nos comunicamos: nadie quiere que un periolisto como David Simon te explique LA VERDAD™ (más que nada, porque es mentira y otro periolisto igual de chachi dirá otra cosa). Lo que la gente quiere es saber quién folla con quién (no lo duden, un polvazo entre Trapero y Arrimadas excitaría de tal manera la iconografía erótica de la ciudadanía que ya no quedarían neuronas que dedicar a la chorrada del procés).

Así, Pablo, en culebrón has de hablar y comunicarte. Pero, ojo, culebrón BUENO. Sí, olvídate de elitismos gilipolléticos y sin cuento: el culebrón puede ser – y suele ser – LA HOSTIA (categoría infinitamente superior a LA VERDAD ™) si se hace bien. Que se lo pregunten a nuestro bienamado Russell T. Davies. Y, lamentablemente, Pablo, en la opción que has escogido, estás desterrando lo esencial del culebrón, o de cualquier serie que se precie de serlo:

El conflicto.

Y no, “conflicto” no es montar caceroladas, o llamar corrupto a Rajoy. Ni aunque lo hagas copiando coreografías a las Femen. El conflicto nunca ha sido montar un pollo posturero que sea totalmente coherente con tus ideas. El conflicto es una decisión nada fácil que tiene que tomar un personaje y que lo define de una forma apoteósica a los ojos del espectador. En el caso de los culebrones, hay un conflicto típico que es el de la protagonista femenina que se queda inconvenientemente embarazada. Sí, uno de esos churumbeles que te joden viva la vida, marca “todos sabemos que mejor tirarlo al váter y solucionado, pero no se puede decir en alto”. ¿Cómo resuelve eso un culebrón de mierda (un porcentaje muy alto, no voy a negarlo)? Muy fácil: la chiquilla en cuestión cae un día por las escaleras y pierde al niño contra su voluntad. Desaparece el problema y el personaje no se hunde a los ojos del espectador. Las series buenas, sin embargo, tienen la decencia de sumergir a sus protagonistas en la mierda: ahí tienes a Carrie Mathison intentando ahogar en la bañera a su bebé en uno de los momentos más recordados de ‘Homeland’, o a Lynette en ‘Mujeres desesperadas’ mostrando con toda su crudeza su nivel de alienación cuando el mierda del marido la carga con un nuevo churumbel (terminan divorciándose, como tenía que ser). Y un caso todavía mejor, porque los tiempos avanzan: TRES comedias como ‘You’re the Worst’, ‘Crazy Exgirlfriend’ y ‘Brockmire’ decidieron ¡casi la misma semana! que varias de sus actrices iban a abortar sin mayor trauma para salir del tremendo embolado en el que les había sumergido.
Crazy Ex Girlfried: una cumbre la sordidez, exhibit A

Hoy en día, Pablo, tienes una preñez no deseada con el pifostio del procés. ¿Y cuál es tu salida? Muy sencillo: mantenerse en la comodidad del postureo sin definir en qué consiste “otro modelo de país” ¿Es desarrollar más la autonomía? (hay margen en la Constitución para ello) ¿Es una estructura federal del estado, una confederación o, directamente, Independencia?. Coñe, que no es tan complicado. Eso sí, es incómodo si quieres que, cual Carrie Mathieson, no te miren mal. ¿La apuesta de momento por parte de Unidos Pokémons? Muy sencillo: el “caer por la escalera y perder al niño”. Y esa escalera es caracterizar a Rajoy como el Anticristo: una forma cómoda de echar balones fuera sin entrar en temas más espinosos. Y con argumentos dignos de Barbijaputa como “Un corrupto no puede hablar de la legalidad” para, así, no entrar tampoco tú – aunque pudieras - a hablar de la legalidad del 6 de septiembre. Y no digo yo que Rajoy no pueda ser el mal supremo: eso significaría que Chtulu era gallego, y eso siempre es una idea que seduce. Más que nada porque es verdad.

El problema de esa solución cutroga es… que se nota su cutrez. Si todo el problema es la existencia de Rajoy, queda la abierta la temporada en la que todos los cuñados de Esppppaña dirán “¡Pues no pactaste con Pedro en su día!”. Y, claro, para salir de este embolado se comienza a tirar de falacias lógicas que podrían ilustrar todos y cada uno de los casos que Paco tan didácticamente expuso en sus posts ÉPICOS. Desde luego, me quedo con la falacia ‘Post hoc, ergo propter hoc’ en la que, ladinamente, se confunden las causas y efectos: en el caso de la DUI y el 155 es meridianamente claro que el 155 es el efecto y la DUI la causa, pero su juega a un embarramiento que los convierta en ¡conceptos circulares que se exigen el uno al otro! Y, así, se puede hacer esa oda a la falta de inteligencia que es el “ni 155 ni DUI” poniendo incluso el 155 en primer lugar para redondear la jugada. Y, así, volvemos a “perder el niño cayendo por la escalera” para condenar una burrada como la DUI (lo siento, pero lo del 6 y 7 de septiembre es indefendible por nadie con dos dedos de frente) sin condenarla. Vamos, sin quedar mal por ir a abortar.

Durante los tres años que monté ‘Sin tetas no hay paraíso’, aparte de pasármelo, obviamente, teta con los actores y actrices que se acercaban a la sala de montaje (Peich santo, qué época de agresión a los sentidos era aquella…) aprendí muchísimo de la tensión moral de contar historias con personajes tan deplorables. Cuando llevamos tanto tiempo escuchando “lo osado que es el cable americano” (no he visto nada moralmente rompedor en HBO en mucho tiempo), yo recuerdo el día que, en abierto y en la conservadora televisión española, se estrenó el primer capítulo de las tetas. En la primera secuencia, el Duque – llamado a ser el sex symbol esPPPPPPPPañol de la época – calza una hostia a su novia de ese momento y, acto seguido, sus esbirros la llevan a un descampado a pegarle un tiro. Menos mal que, entonces, Twitter no era lo que ahora. Desde ese momento, manejar al Duque como galán romántico y como narcotraficante chunguer fue una epopeya con mil cristos en foros que intranquilizaban sobremanera a Telecinco. Y, aún así, se consiguió llegar al final sin convertir al Duque en el amigo de los unicornios. No small feat.

¿Cómo se logró? Teniendo muy claro que estábamos contando un culebronazo de poner muy burra a la ciudadanía y cuyo “núcleo irradiador” (Errejón, tío, búscate otras palabras para comunicarte con el proletariado que no les den ganas de partirte la cara o colgar un póster de Rajoy en bolas en su garaje) era una historia de amor en la que el impedimento amoroso era que el Duque tenía una vida… complicada. Y, si eres fiel a eso, el éxito está garantizado. Incluso en los momentos más chunguer del Duque.

Ahora bien, si quieres traducir TODO lo que ocurre en la realidad en términos de, por ejemplo, Franquismo (¡qué entrañables y épicos tiempos de lucha, más sencillo que lo de ahora!), lo que va a ocurrir es que vas a hacer un ridículo clamoroso sin necesidad de impresora Samsung. Y las audiencias te van a abandonar porque verán que estás escurriendo el bulto. (Y, sí, medios como eldiario.es – soy socio – deberían preguntarse qué pasa cuando usan tantas veces la palabra “Franco” como La Razón utiliza “Venezuela”).

Así pues, Pablo, no tengas miedo a la impopularidad: sé algo más que un posturero y sigue aprendiendo de muchas más series. Como, por ejemplo, Los Simpson. ¿Sabes por qué esa serie pasó a convertirse en una puta mierda a partir de la temporada 11? Muy fácil: porque Homer pasó de ser un zoquete con buen fondo a – citando la peli ‘Tropic Thunder’ – ser “Full retarded”. “You don’t go full retarded!”. Y eso fue lo que hizo el procés cuando cambiaron a Artur Mas por Punchinbol. Si Artur era un corrupto hábil, follable y, sobre todo un mierda con una maldad que le redimía de ser un Hamilton para convertirse en el tío que hizo comulgar a los anormales “puros” de las CUP con las ruedas del neoliberalismo ultracatólico CiU (no small feat), Punchinbol apostó por ser la versión full retarded. Y, oye, Homer siguió teniendo chistes buenos puntuales a partir de la temporada 11, de la misma forma que Punchinbol ha protagonizado momentos para el recuerdo, como aquellos 8 segundos de República Catalana. Pero, de nuevo, “You don’t go full retarded”. Y esa es otra lección de las series que Pablo no termina de asimilar, preso como está de no parecer “franquista” o no darle la razón a Rajoy ni cuando dice que el agua es incolora, inodora e insípida, no sea que le vean como una “zorra abortista y una madre desnaturalizada”.

Ojalá este puñado de series – y muchas más que hay – puedan servirte. Porque incluso en otro tipo de series – léanse las franquicias de cine actuales – como la lamentable ‘Juegos del hambre’ podemos ver un rayo de esperanza. En la primera entrega Jennifer Lawrence tenía que matar a una chiquilla para salvar su culo y, claro está, la película jugó la carta cutronga de que otra persona se la cepillase para que la JenLaw no tuviese que mancharse las manos. Sin embargo, en la conclusión de la saga, más adulta y cínica (no era difícil), la Lawrence sí que tiene que revolcarse en el fango para un final no excesivamente épico.

Si una peli tan nefasta pudo enderezarse, cualquiera puede. Claro que también podría pasar lo contrario y que llegásemos a ’24: Legacy’. Dónde la serie original era el prodigio del conflicto, con Jack Bauer teniendo que elegir si hacerle una bajadita al pilón a Rajoy o a Junqueras, la actual ha renunciado al conflicto plenamente. ¡Hasta la serie te dice si alguien era malo o no antes de torturarle! Por eso decía yo que el problema de ’24: Legacy’ no era tanto la imposibilidad de que un ser humano pudiese conseguir tres cosas imposibles de hacer a la vez – ser heterosexual, tener las cejas depiladas y ser el sustituto de Jack Bauer – sino que faltaba algo más importante que Jack: el conflicto.

Pablo, hay quien dice que el procés es como ‘The Walking Dead’: un coñazo soberano sin personajes memorables, chicha o limoná que se comenzó a ver por la acción zombi y que ahora se soporta por inercia para ver cómo cojones termina. No seas tú uno de esos personajes deplorables: todavía estamos a tiempo de resucitar una serie que pierde su rumbo. ‘Doctor Who’ tuvo un glorioso reboot, ‘Parks and Recreation’ se creció en su segunda temporada, ‘Friends’ resucitó en la octava…

Tenemos algo de tiempo antes de la cancelación.

Nos despedimos con un afectuoso viaje a tu cachete izquierdo. Y déjate hacer un poco, que no nos pongamos como Frank Underwood.

Siga al autor de ESTO en Twitter:




Aquí Paco Fox: En ente bloj no olvidamos nuestra propia cosmología colonoscópica. Por lo tanto, hay series que pueden haber empezado hace más de un lustro y obtener una secuela ahora. Como Tron Legazpi, vamos. Por lo tanto, tras las aventuras del Mono Paco, volvemos con animales peculiares. Guille Stardust of presenta a... ¡El caracol Jeremy!

Esto es un caracol de izquierdas y de derechas.
Hace tan solo unos días murió Jeremy, el caracol levógiro más famoso del mundo entero. Quizá vosotros, desde vuestras torres de marfil no hayáis hecho caso a algo tan mundano como un caracol que tiene la concha al revés, pero yo sí y vengo a iluminaros.

Todos sabemos que los caracoles son hermafroditas, es decir, que tienen potorro y cimbel (fun fact: a las figuras con forma de pato que se usan como reclamo para cazar se les llama cimbeles). Es decir, son un poco como ese amigo salido que cuando le preguntas si prefiere hombres o mujeres te contesta destapando un vial de burundanga “¡Sí! ¡Sí!”. Pero al igual que tu amigo el salido, no pueden autofornicarse, por la endogamia y esas cosas que hacen que te salgan los hijos borbones.
No todas las fotos van a ser chistes.

Además, los caracoles, al igual que los votantes de UPyD, son de izquierdas y de derechas. Esto es, que la espiral de su concha puede formarse hacia la derecha o hacia la izquierda, aunque solo uno entre un millón lo hace hacia la izquierda, como los votantes de UPyD. El problema viene cuando los genitales dependen de hacia dónde cargue el cargue el caracol, esto es, si la puntita está del lado derecho o del izquierdo. En los toreros es igual de fácil de ver.

Y aquí es donde llega este culebrón gasterópodo. Jeremy era uno de estos raros especímenes de caracol levógiro, y el animal guía de los lectores de este blog como podréis comprobar. Debido a estas rarezas, el investigador/madame de Jeremy, hace unos meses hizo un llamamiento al mundo: necesitaba una pareja levógira para Jeremy ya que los genitales de los dextrógiros no se podían alinear con los suyos y, por ende, no podían copular. Las razones de este investigador, al que llamaremos Angus Davidson (no por hacer un chiste sino porque es su nombre real), pueden ser dos; por motivos científicos, al ser un gen recesivo, las probabilidades de que se expresen son mayores si se le empareja con otro recesivo (amén de la ya señalada alineación genital), y por motivos fetichistas, que digo yo, que a alguien le pondrá ver a dos caracoles enrollándose.
Regla 34. No exceptions.
Pues el bueno de Angus, logró que otros dos caracoles levógiros llegaran desde los rincones más recónditos del mundo, Ipswich y Mallorca. Angus, que lo que tiene de buena persona lo tiene de sátiro no se conformaba con ver el típico aburrido sex show de una pareja de caracoles levógiros y apostó por el trío. El resultado, como en la mayoría de tríos son dos que se lo pasan de puta madre y uno que se queda mirando, y efectivamente, nuestro neverfucker es el gran Jeremy. Sabiendo que uno de los caracoles venía de Mallorca no podemos descartar que fuese oriundo de Magaluf y por eso fuese un poco guarrille y pasase de Jeremy para montárselo con su amige (el neutro en ‘e’ no es un rollo feminista, es por pura neutralidad con el hermafroditismo y defender el neutro ‘almeriense’).

Jeremy y Tomeu: A New Hope
Pero no todo iban a ser lágrimas, si hay algo que caracterice al Dr. Angus es ser un pervertido y la testarudez. Pero sobre todo el ser un pervertido. Así que, tras una búsqueda incesante, cual madame de un burdel victoriano, logró encontrar a Tomeu y lo que pasó a continuación solo se pude describir como un frenético maratón de sexo a una velocidad de infarto de 0’047km por hora y con más baba que Rajoy diciendo ‘sexo susurrado’. Finalmente Jeremy, a diferencia que vosotros, oh queridos lectores, copuló y fue padre. Por desgracia para la ciencia y el fetichista de Angus, los caracoles salieron todos dextrógiros, o sea, de derechas, como los votantes de Ciudadanos.

Jeremy murió el 23 de octubre pero nos deja una valiosa lección sobre el fornicio:
Vendo tazas y camisetas
Por su historia de superación le quiero nominar como ‘Ente hanimá’ al premio de Persono del Año. Porque todos somos Jeremy, bueno… sois, que yo tengo una vida sexual plena. Es más, le propongo como la mascota del blog, porque al final, da igual que seas de izquierdas o de derechas, siembre habrá un señor inglés que está dispuesto a pagar para verte follar.
Siga al autor de ESTO en Twitter:

Lo mejor de trabajar con alguien como Ángel Codón en esto de hacer podcasts es que, cuando encontramos un momento libre, podemos rápidamente soltar cualquier tema que se nos venga a la cabeza, quedar al día siguiente y no tener que preparar nada. Esta vez, además, como se trataba de un mano a mano sin más invitados y nos ha podido la tentación de apostar sobre seguro, hemos recurrido a la pura nostalgia.

En este TdC hemos hablado tres horitas sobre la Amblin. La productora de Steven Spielberg que se marcó más o menos una década de blockbusters de calidad sólo comparables (y, en ciertos aspectos, superada, aunque no en todos) por Pixar y Marvel. Y casi sin disgresiones. Casi. Porque todo el que haya escuchado este podcast en el que colaboro a veces sabe que irse por la tangente es algo no sólo habitual, sino también esperado, justo y necesario, nuestro deber y salvación. Tanto había que tratar que hemos dejado lo de desbarrar sobre todo para los últimos veinte minutos en los que, obviamente, me estaba meando. Mi tope para estos programas está en tres horas. Es lo que tienen las vegigas pequeñas.

Aquí os dejo esta larga rajada de dos frikazos. Espero que podáis llegar al final:


Siga al autor de ESTO en Twitter:






El mundo está lleno de buenas ideas que nacen con la promesa de cambiar la sociedad y se estrellan con la realidad cuando todavía no les has cambiado los pañales más de una vez. La fusión nuclear. Los Simpsons. La riñonera. UPyD. Cosas que se crearon con buenas intenciones y no tardaron mucho en ser abusadas como un efebo en una cárcel tailandesa o una Constitución en un parlamento fascista.

La primera vez que me explicó mi amiga Rocío lo que era “mansplaining” se encendieron a mi alrededor todo tipo de sirenas de alarma, una banda militar tocando retirada y una bomba atómica que da origen a entes que acaban poseyendo a Laura Palmer. Entendí muy muy rápido que describía una realidad existente y denunciable. Pero también tardé aproximadamente el tiempo de dos sorbos de té matcha con leche de soja (SIENTO TANTO SER COMO SOY) para concluir que, como había nacido, iba a ser usado como una especie de ley de Godwin para zanjar cualquier debate. Como las palabras ‘facha’ cuando intentas hablar con tu amigo independentista, ‘fe’ cuando conversas de religión o ‘Jar Jar’ cuando intentas debatir los méritos de las precuelas de Star Wars.

Pero esto no va del mansplaining. Los temas de feminismo son algo que no pienso tocar en este blog por mucho que me lo pidan mis amigas. Porque ya llevo con alegría que me llamen facha y rojo (a veces el mismo día) en internet por ser antinacionalista y de izquierdas (o sea: la única opción lógica posible). No me hace falta que me empiecen a decir ‘¡machista!’ o ‘¡aliado!’ si toco según qué conceptos.

No. Esto va de una simple anécdota. Tres párrafos de introducción para volver a hablar de algo que me ha pasado relacionado, como no, con ‘CineBasura: La peli’. Sí: sé que puedo resultar pesado con el temita, pero ha sido un proyecto al que Miguel Ángel y yo le hemos dedicado tres años de nuestra vida… para 90 minutillos de nada. Hacer cine es duro, desagradecido y ni siquiera te escupe en el ojal antes de penetrarte violentamente ni te llama al día siguiente para ver qué tal te va.

Resulta que con las críticas en foros a la peli he descubierto el concepto del frikixplaining a nivel dios. Yo ya era consciente de que los frikis somos muy dados a tomar la palabra y disertarles condescendientemente a pobres desgraciados sobre lo poco que saben de Dario Argento, la Edad de Oro del software español o los tipos de prácticas sexuales favoritas de los clientes de Pornohub, incluyendo la relevancia en la distribución y producción de porno de la escena de Pickle Rick de la parodia porno de Rick y Morty (sí: el pepinillo va donde piensas que va a ir)
Los mejores 25 minutos del audiovisual de 2017. Hasta el porno lo sabe.

Los frikis podemos ser muy pesados. Somos el equivalente en cultura popular a toda la discografía de Billy Joel: condescendientes. Y como ya he dicho alguna vez aquí, me enorgullezco de tener un discurso sobre lo chuleta de las letras de Billy Joel, lo cual explica por qué moriré sin volver a follar.

Pero el otro día me encontré con el maestro. No sólo por marcarse un frikixplaining de lujo. No sólo porque me lo hizo a mí. Es porque me hizo plantearme cuestiones de profundo calado filosófico.

Pasemos a los pantallazos. Porque no hay enlace: el señor borró la respuesta que me hizo. Pero fui rápido con el Imp Pant (¿Impertérrita Pantoja?) y por eso puedo hacer este post. El caso es que andaba yo metiéndome por todas las webs de pirateo. No por denunciarlas, válgame dios. Ya sé que es inútil. Excepto en el caso de Youtube. Eso lo denuncio TODO y amenazo con mandar cabezas de caballo a las casas de los que suban la peli. Bueno, quizá caballos no, que me saldría caro. Dejémoslo en cabezas de conejo. No que me da penica. ¿Cabezas de hormigas? ¿Un brócoli cortado? Bueno, vale: un zurullo en un tupperware. Si me subís la peli a YouTube os espera un ñordo de día de Taco Bell. Avisados quedáis.

Pues me metía por esas páginas poniendo la máxima puntuación a la peli. Hasta que llegué a una que estaba bastante mejor organizada. Yo hace tiempo que no pirateo excepto películas viejas y cutres en la mula, y casi siempre de Yulifero. Luego me han comentado que la web en cuestión es bastante popular. Lo bueno es que tenía foro de comentarios muy sencillo de acceso. Sin registro ni nada. Había algún comentario laudatorio y alguno de gente despistada diciendo que esto era peor que una de Julián Lara. Lo esperable. Incluso éste que me fascinó:

Pero no pensaba responder a ninguno. Estaba en modo lurker. Hasta que vi esto:

Me gusta que diga la palabra “excremento”, aunque yo sea más de “cagarro”. Pero, como parecía estar un poco informado y en el fondo no me puedo aguantar los impulsos de corregir a la gente, decidí aclararle las cosas. Por supuesto, escondido bajo seudónimo homenaje a Forges:

Una respuesta normalita. No está basado en un videoblog y sospechaba que confundía a Aijón con Miguel Ángel Viruete (cosa que está pasando mucho). No esperaba respuesta. Pero ahí llegó… ¡EL FRIKIXPLAINING NIVEL USTED NO SABE CON QUIÉN ESTÁ HABLANDO!


¡Cristo cósmico! ¡No me conozco a mí mismo! Se abre todo un mundo de posibilidades filosóficas como las que se le plantearon a Van Morrison cuando un amigo mío le dijo “Yo sé más de ti que tú mismo” (true story). Lo mejor de todo es que, con mi comentario sabihondo también un tanto frikixplainer, quedaba claro que yo era… un frikihatermolón. A ver: friki, sí. Hater, no. Molón, menos todavía.

Entré en estado de introspección máxima y me pregunté sobre mi conocimiento de mi propia obra tras más de once años haciendo chorradas en internet. Cierto es que me contesté con un detalle importante: yo mismo nunca me acuerdo de cosas que he escrito. Feck: repasando una vez el blog di con un artículo viejo que no recordaba si era mío o de Vicisitud. Éste último no ha parado en todos estos años de soltarme frases que me hacen gracia. Cuando le digo “eso parece que lo haya escrito yo”, no es inusual que me responda: “¡Porque lo escribiste tú!”. En mi pasado viaje a Sitges, Carlos Palencia me dijo:

- Eso es la máxima de “El frikismo será lo que acabe con el frikismo”
- Qué razón tienes, Oso
- ¡Pero si eso lo dijiste tú!
- ¿En serio?

Soy una de esas personas pesadas que usan la muletilla “A ver…”. De hecho, en la misma película aparecía tantas veces que Vicisitud cortó varias en la edición. Tras cualquier “A ver…” siempre viene un discurso que ríete tú de Fidel Castro. En mi curro mis ayudantes lo llaman “Ya está éste haciendo Pacoxplaining” (ese es el respeto a su superior jerárquico, que no mental). Pues bien: me ganaron en el frikixplaining. Esta respuesta me dejó tan descojonado que fui incapaz de responder.

De todas maneras, el comentarista borró ese mensaje un día después. ¿Se enteraría de la verdad cuando le comenté la anécdota a amigos? No lo sé. Sólo tengo clara una cosa: su respuesta podía estar equivocada, pero la seguridad y virulencia con la que la expuso lo convirtió en el rey definitivo del frikixplaining. Y por eso, y porque usó un sinónimo de caca para hablar de la peli (y ya sabéis que eso siempre me ha hecho gracia), tiene todo mi respeto.

By the way: si queréis, compartid esta escena de la peli que hemos sacado de promoción por aquello de tener un chiste sobre Cataluña:


Siga al autor de ESTO en Twitter:

Ser nostálgico es una actividad que, para muchos, puede resultar dañina. Algunos son nostálgicos del Spectrum y eso no es del todo bueno para la salud. Otros lo son de antiguos regímenes dictatoriales, con el terrible perjuicio para todos: por supuesto, el que se pasen todo el día aireando el sobaco brazo en alto y, eso, con el cambio climático y el calor que hace en Madrid, es un atentado para la convivencia.

También hay personas que sienten morriña por su lugar de nacimiento (obviamente porque no son de Algeciras) y otras de cosas muy feas, oscuras y reprobables como los episodios machistas de “Mazinger Z” o, válgame dios, “Los Fruitis”.

Bueno, no. Eso no existe. Nadie recuerda con cariño eso. Pero pilláis por dónde voy.

Se trata de que el recuerdo nubla la mente, la razón y hasta la neurona que hace que puedas andar y controlar esfínteres al mismo tiempo. Yo, por ejemplo, siento nostalgia por cuando podías actualizar un blog con un post de un par de párrafos (como aquel mítico ‘Implantes mamarios acróbatas’) antes de la llegada de las redes sociales. Claro que eso es algo que pronto pasará y será sustituido por el recuerdo de los viejos tiempos en los que se actualizaban los blogs. Punto.

Así que voy a hacer eso: un micro post. Que ya dura cuatro párrafos porque fuck logic this is Vicisitud y Sordidez, bitches. Os voy a hablar de una persona con la nostalgia más rara de que he encontrado.

Recientemente, le pedí a cierta munhé su correo. No para harveyweinstearla ni hacerle un Dalas. Más bien es que era coproductora de CineBasura y hay que mandarle el guión firmado y la peli. Según estábamos Miguel Ángel Viruete y yo dándole al manubrio (porque las cosas se firman con la mano, que no sé en qué pensáis), le dije:

- “Mira el correo de ésta”

- “CRISTO CÓSMICO”

El correo era seco y desolado, con vastos desiertos de ex-usuarios. Escondidos entre los bits de esos desiertos están la gente conocida como finstrosnumantinos, que durante muño tiempo han tenido la profecía de que un persona llegaría, un mesías. El correo era…

ARRAKIS
También conocido como ¿¡EN SERIO!?

Ahora viene lo mejor. Esta usuaria todavía paga su cuota anual de alrededor de 10 dólares a BT, que ahora posee el dominio Arrakis. Que ella paga. Por un correo. En 2017.


Arrakis fue la primera gran compañía proveedora de internet que recuerdo. El primero de mis amigos que se puso un módem, tenía una cuenta Arrakis. Recuerdo los grandes carteles publicitarios en Sevilla. Eran tiempos en los que las empresas relacionadas con internet estaban gobernadas con gente tan tarada como para ser llamarlas como planetas de libros de ciencia ficción (por si vuestro nerdismo anda mal, es el lugar en el que se desarrolla parte de 'Dune' de Frank Herbert, una cosa muy divertida sobre hacer la yihad en el futuro or something like that). Ya en el 99, la mítica compañía sevillana que tenía un 15% del tráfico español, del cual un 76% estaba dedicado a bajar fotos de Traci Lords antes de que se eliminaran de la wild wild net, fue adquirida por los ingleses. Hoy en día, es un recuerdo.

Menos para La Munhé de Arrakis (tm). Ella sigue fiel a sus taradeces. Esto es, su correo de siempre, sus libros de la saga Dune (obviamente) y esto de hablar asturiano aunque haya gente sin escrúpulos ni corazón se cachondee de ella por hacerlo. Esto es, yo, que soy un cabroncete. Pero yo admiro su valor. Admiro que hable esa cosa que acaba mucho en “u” y admiro que sea consciente de que alguien en la administración y servicios de BT se descojone todos los años de ella cuando mire las facturas. Porque es un persono que vive feliz en su propia idiosincrasia absurda que le lleva a gastar mucho dinero en CineBasura y tener una cuenta de pago de una proveedora del pasado. Y, sobre todo, no tener nostalgia de los Fruitis.

Que les follen a los Fruitis, su relación pederasta con la niña esa en cuya fuente podría aterrizar un boeing 747 y su piña aleatoriamente sevillana.

Siga al autor de ESTO en Twitter:




¿Acaso os creíais que con el estreno de la película y su edición en DVD iba a dejar de hacer los Cine Basura En Vivo? Pues casi que sí. Mi idea era dejarlo este enero. Pero claro, soy fácil de convencer de todo, a no ser que sea John Hamm ofreciéndome descubrir el placer anal. Entonces sería MUY fácil de convencer.

Así que, coincidiendo más o menos con la salida al mercado doméstico de ‘CineBasura: La peli’, vuelvo a Sitges un año después de su primer pase con público para hacer el espectáculo que llevo ya siete añazos realizando. Vale: desde hace un puñado, sólo dos ediciones cada temporada. ¿Me gustaría que volviera a ser mensual? La respuesta está clara: si me pagaran por ello, no. Si me pagaran por ello y miles de fans locas quisieran que les firmara un cachete, sí.

Aquí van los datos:

Película: Noche en el tren del terror.

Una maravilla de la poca vergüenza. Un productor pilló tres cintas casposas (una de ellas sin terminar), las recortó (lo cual no dudo que las mejoró sensiblemente), añadió algunos efectos y unas escenas de nexos de unión y a sacar perras. Especialmente recordada por su maravilloso número musical. El ochenterismo del güeno no eran niños en bicicleta luchando contra monstruos. Era ESTO:


Invitada: Abi Power

Porque hace tiempo que Carlos Palencia y yo decidimos que invitaríamos sólo a gente que nos cae bien. Abi es una Youtuber de fama brutal, pero nosotros la conocemos porque se ha pasado por la CutreCon y, por lo tanto, es persona de bien. Me gustaría saber qué pensarán sus jóvenes fans de esto de ver cine chungo…

By the way, que la chica ha hecho vídeos de caca. Eso me toca el corazoncito.

Dónde se verá:

Hace ya un año que nos movimos de la sala Tramuntana a la carpa de Movistar porque, cuyons: es un programa de Movistar + y allí es donde se hacen las proyecciones de la plataforma. Además, está en la playa y así los que se aburran pueden salir y hacer algo más práctico y divertido: untarse en mantequilla y huevo y rebozarse en arena como una croqueta.

El pase es el sábado 7 a las 20:30 horas, pero podéis estar antes para darle besitos a Carlos “Oso” Palencia, que él se deja. Por supuesto, también se podrá ver en Movistar Xtra y en la web http://www.movistarplus.es/cinebasura


¿Y qué pasa con la película, hijueputa, que este lanzamiento está más retrasado que un Borbón?

Pues ‘CineBasura: La peli’ sale a la venta y a VOD el miércoles 11. Ya sabéis lo que eso significa: que la alta nota actual de Filmaffinity caerá más rápido que el parque de votantes de UPD. Yo ya tengo mi corazón más blindado ante el rechazo que si me dieran entradas para un speed date sólo de pelirrojas. Estoy acostumbrado al escarnio público desde que empecé a escuchar rock progresivo y a ser bajito. Las nuevas críticas no harán mella en mí. Yo hice la película para que los freaks se rieran y para que mi mamá se sintiera orgullosa de haberme pagado los estudios de cine. ¡50% de los objetivos conseguidos!

Sin embargo, presentaré el DVD y el BR (porque hemos hecho BR para terror de coleccionistas de MUBIS que se rasgan las vestiduras porque una peli con ese título esté en el formato de HD) el mismo sábado 7 a las 16:00 h en la carpa de la Fnac frente al Auditori del Meliá. Estaremos Oso y yo firmando ejemplares por si alguien tiene tanto tiempo libre como para pasarse.

¿Por qué no estás actualizando más el blog?

Sencillo: porque la falta de feedback me está haciendo mella. Y porque viajo. Hace un par de findes estuve en Tenerife. Alterné con Fabio Frizzi, estuve rodando un plano de una peli chunga de Vasni Ramos, paseé con una ex-concursante de Saber y Ganar que va a hacer una Bernarda Alba gayer musical con alguna canción de Mecano y, atención, con la hija de Lucio Fulci.

Menuda finstra.

Tres horas en un bar hablando de David Lynch, política italiana y de las virtudes de la marihuana. Es tan paradigma de SEÑORA MAYOR QUE MOLA MÁS QUE NADIE y que lleva un tatuaje de David Bowie. E iba con una camiseta de Polyester de John Waters. Y que no tiene problema en reconocer que las pelis de su padre de mediados de los 80 en adelante son unos truños.

Todo esto lo cuento, aunque parezca que no viene a cuento, porque el activismo freak da la oportunidad de conocer a gente menos famosa, pero más interesante que el fandom de celebridades. Así que ya lo sabéis: venid a Sitges y conoced a una estrella freak que merece vuestro amol y os aportará conocimientos y sabiduría vital: CARLOS PALENCIA.

Siga al autor de ESTO en Twitter:

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget